


La enfermedad cardiovascular (ECV) es la principal causa de muerte en los países desarrollados. En los últimos 25 años se ha conseguido reducir la mortalidad cardiovascular tanto por la mejora de los tratamientos como de la prevención, basada ésta última en varios factores: el tratamiento dietético y el estilo de vida, destacando dentro de las modificaciones a tener en cuenta, el dejar el tabaco y la práctica del ejercicio físico.
• Las medidas de terapia no farmacológicas son fundamentales en la enfermedad cardiovascular, desempeñando un papel primordial no sólo en el tratamiento de dicha enfermedad (dietoterapia), sino en la prevención de la misma mediante la dieta cardiosaludable. Por lo tanto, la dieta debe estar presente siempre, especialmente si existe riesgo y/o patología cardiovascular, independientemente de que el individuo esté en tratamiento farmacológico.
• El ejercicio físico debe formar parte inseparable de las recomendaciones no farmacológicas actuales para la prevención cardiovascular, por lo que es necesario un conocimiento básico de sus bases fisiológicas y de la manera en que debe prescribirse.
Los objetivos que se pretenden alcanzar con la realización de este módulo son los siguientes:
• Conseguir los conocimientos suficientes para tener una visión adecuada sobre lo qué es una dieta cardiosaludable y la importancia de la misma.
• Poder prescribir las indicaciones dietéticas más acordes a cada paciente, según sea prevenir y/o retrasar la evolución de la enfermedad cardiovascular.
• Adquirir un conocimiento adecuado de la dieta mediterránea.
• Conocer el papel de la dieta mediterránea en el tratamiento de enfermedades.
• Conocer las propiedades preventivas del patrón de dieta mediterránea.
• Conocer el papel de los diversos suplementos nutricionales en la prevención cardiovascular, así como la forma en que deben ingerirse dentro de una dieta saludable o como prescripción añadida a la misma.
• Adquirir un conocimiento básico de los aspectos fisiológicos del ejercicio físico y, a partir de ellos, conocer los beneficios en la prevención del riesgo cardiovascular.
• Profundizar en la prescripción general del ejercicio físico y, por último, la adaptación a grupos especiales de pacientes con elevado riesgo cardiovascular.