


En pleno siglo XXI, las enfermedades asociadas a la alimentación son las que detentan una mayor carga de morbilidad y mortalidad. En un mundo globalizado y de grandes desequilibrios, mientras 800 millones de personas pasan hambre, otros 1.300 millones están sobrealimentados y son candidatos a padecer todas las enfermedades que se engloban en el denominado “síndrome metabólico”. La distribución mundial de la malnutrición muestra enormes variaciones entre continentes, pero también notables diferencias dentro de las mismas regiones geográficas. En aquellos países de economía emergente, e incluso en los más ricos y tecnológicamente desarrollados, la desnutrición primaria afecta a una cierta parte de la población, coexistiendo con la provocada por los cada vez más en auge desórdenes del comportamiento alimentario y con el sobrepeso y la obesidad.
Las desigualdades económicas, los fenómenos de aculturación alimentaria, la transición nutricional, los nuevos modelos sociales y el creciente sedentarismo son corresponsables del poco alentador panorama descrito. En esta circunstancia, cuando la malnutrición por defecto y por exceso constituye un reto para la salud pública, cobran especial importancia los métodos y técnicas que permiten hacer un diagnóstico y valoración de la condición nutricional.
El objetivo de este curso es familiarizar al alumno con dicha metodología en su aplicación en el ámbito clínico y en el desarrollo de estudios poblacionales en el campo de la epidemiología nutricional y salud pública.
Las competencias adquiridas al superar el curso capacitarán al alumnado para: